ANATOMIA DEL DOLOR


La sensación dolorosa comienza a nivel de los receptores del dolor, los cuales se estimulan por la acción de ciertas sustancias que se liberan al inflamarse los tejidos, o al sufrir un traumatismo o, por una quemadura, etc.

Los receptores transmiten el estímulo algógeno a la médula espina, ésta al tálamo y el tálamo a la corteza cerebral, en la cual la sensación dolorosa se hace consciente, en cuyo caso hablamos de percepción dolorosa.

En la transmisión de los estímulos algógenos desde la médula espinal hasta la corteza intervienen dos vías distintas: una llamada específica, que es la que informa de una manera más discriminada sobre la naturaleza del dolor y, otra, inespecífica. Esta última es la más directamente relacionada con la intensidad, duración y carácter emotivo del dolor. En definitiva, es la que da al dolor su carácter desagradable y la que hace participar a la persona más intensamente en él.

En cada uno de estos pasos que ha de dar el impulso doloroso hasta hacerse consciente se puede actuar modificando la sensación dolorosa y, consiguientemente, su percepción. Así, algunos fármacos, como la aspirina, actúan a nivel del nocioceptor dificultando la difusión de las sustancias algógenas, que estimulan el receptor. Otros actúan disminuyendo la excitabilidad de las neuronas de la médula espinal a través de las que ha de pasar el estímulo doloroso. Esto mismo puede ocurrir a nivel talámico y a nivel cortical.

Un hecho de gran importancia, descubierto por REYNOLDS en 1969, es que estimulando determinados núcleos del tronco del encéfalo (especialmente la formación gris periacueductal) se consigue disminuir notablemente el dolor. Esta disminución se debe a que dichos centros pueden actuar, directa o indirectamente, sobre las neuronas de la médula espinal por las que ha de pasar el estímulo doloroso, impidiendo dicho paso. Por un mecanismo muy parecido actúa la morfina y las llamadas morfinas endógenas (endorfinas) y las enkefalinas. Estas sustancias se fijan sobre unos receptores específicos (receptores de los opiáceos) que estimulan muchos de los centros descritos por REYNOLDS y a través de ellos, ejercen el efecto analgésico. Estos centros tronco encefálicos, cuya estimulación produce analgesia, además de actuar sobre la médula también pueden actuar sobre la corteza cerebral haciendo que ésta perciba con menor intensidad el dolor.

 

El dolor acompaña a casi todas las enfermedades y es uno de los síntomas más comunes para los que los pacientes buscan alivio, aunque es una experiencia desagradable, es un importante mensaje sobre la lesión de un tejido u otros problemas. Por lo tanto antes de controlar el dolor es esencial determinar primero por que existe el dolor.

 

 

EXPERIENCIA DEL DOLOR

 

El dolor es un fenómeno fisiológico y psicológico complejo. La percepción del dolor (y su reacción ante él) que tiene cada individuo es sumamente subjetiva y está influida por muchos factores personales, sociales culturales y económicos.

La experiencia del dolor se puede desglosar en un proceso de múltiples etapas secuenciales.

TEORIA DE LA PUERTA de Melzack y Wall.

Nociocepción: La señal neurológica generada por un tejido dañado u otro trastorno del funcionamiento normal del cuerpo.

Transmisión de los impulsos dolorosos a través de las fibras nerviosas

A-delta y de la médula espinal.

Percepción del dolor: La reacción neurológica en el cerebro.

Sufrimiento: La experiencia subjetiva.

Conducta ante el dolor: la respuesta.

 

CONTROL DEL DOLOR

 

Alternativas al tratamiento farmacológico clásico:

-       Inhibir la iniciación de los mensajes del dolor.

-       Limitar la magnitud del mensaje de dolor.

-       Bloquear la transmisión de los mensajes de dolor.

-       Controlar la experiencia del dolor.

-       Encontrar el factor productor del dolor y eliminarlo.

  • Con Antiterapia
  • Con Acupuntura
  • Con Homeopatía
  • Con Osteopatía
  • Con Masaje

-       Modificar información gravada que produce dolor.

Consideraciones dietéticas:

  1. Grasas animales.
  2. Café.
  3. Lactosa.
  4. Azucares.
  5. Alergias alimenticias.
  6. Té, cacao, sopa en polvo, cubitos de caldo y los extractos de yogur, no parecen tener el mismo efecto que el yogur.

DOLOR CRONICO

 

BONICA: Clasifica el dolor crónico en 3 grupos.

  1. ESTIMULANTES. ”Nocivos” periféricos persistentes.

ü  Trastornos como Artritis.

ü  Discos herniados.

ü  Neoplasías.

  1. DOLOR DEL NEUROEJE. Afecciones del sistema nervioso.

ü  Nervios periféricos.

ü  Médula espinal o encéfalo

3. CONDUCTA aprendida del dolor.

Reciben recompensa por estar enfermos o imposibilitados (bajas laborales, jubilaciones, captan atenciones, etc.).

 

DOLOR POR PARTE DEL PACIENTE

 

DOLOR = Sufrimiento.

Un hombre que sufre es un hombre deprimido, ansioso y que pide que su sufrimiento (dolor) sea reconocido.

HOMBRE QUE SUFRE ES HOMBRE DEPRIMIDO.

Uno de los polos de tonalidad afectiva del dolor es un sufrimiento depresivo. La imagen del sujeto se nutre de una alteración narcisista, la imagen del sujeto se reduce y desvalora.  En ese sentido, el dolor es la mutilación del ser. El paciente presenta un desinterés, un sentimiento de inutilidad, de incapacidad, una bajada de la estima. La relación del mundo se altera, el papel familiar, la plaza social vacila. La inserción profesional se degrada.

EL HOMBRE QUE SUFRE ES UN HOMBRE ANSIOSO.

¿La pregunta? Sin respuesta. ¿Por qué de mi dolor? El fano de la medicina, la incertidumbre del futuro, son fuentes de angustia que mantienen el malestar del sujeto. El dolor comienza a mejorar cuando el problema se entiende.

EL HOMBRE QUE SUFRE DEMANDA QUE SU SUFRIMIENTO SEA RECONOCIDO.

Esta demanda simple en apariencia es más compleja en-la realidad de este dolor. Muchas veces escuchará de los médicos “Vd. no tiene nada”, por no haber signos objetivos que demuestren el dolor. El paciente piensa: “no lo ha encontrado”. La agresividad se instala. El paciente incomprendido se ve abandonado y organiza sus demandas de un modo característico que agrava sus dificultades.

Por Sergio Arruga. Spavital balneario urbano. Zaragoza

Compartir Artículo En

1 comentario

  1. Hola Sergio.

    Muchas gracias, es muy interesante ver cómo podemos utilizar diferentes mecanismos para paliar la sensación de dolor. No sé si he podidio enteneder todo bien, pero me quedo con la sensación de que es necesario encontrar un equilibrio entre la importancia de “escuchar” el dolor para saber sus causas, y a la vez bajar el nivel del mismo para no caer en adaptaciones.

    Al final, la idea que me queda es que esto es muy complicado, y que a veces nos arriesgamos mucho más de lo que creemos tratando de determinar nosotros mismos ese equilibrio en lugar de acudir a expertos como vosotros. Yo cada día doy más gracias de haber conocido las técnicas de Antiterapia y un equipo de gente en el que se puede confiar.

    Un saludo.

    Enviar Respuesta

Enviar un Comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Connect with Facebook

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>