Wellness alimenticio. (Parte II )

Wellness Alimenticio Parte 1.

El ser humano ha evolucionado durante miles de años como cazadores y recolectores.

El movimiento nos ha mantenido vivos permitiéndonos alimentarnos y huir de los depredadores. Comíamos alimentos de estación y no siempre lo mismo, lo que se comía un día no solía estar el siguiente; estábamos obligados a comer variado por qué no se podía comprar en la tienda el pan todos los días. Hasta hace pocos años nuestros bisabuelos y muchos de nuestros abuelos trabajaban el campo físicamente; manteniendo su cuerpo en movimiento. Esta variedad y el no abusar ayudaba al wellness alimenticio.

Solo en los últimos años se han cambiado los hábitos de ejercicio diario por la vida sedentaria. Estos factores han condicionado nuestra salud, no solo la parte puramente mecánica (espalda, articulaciones…) sino también nuestro intestino y su funcionamiento.

Ritmos

Siempre hemos estado ligados a los ritmos; día-noche, hambre-saciedad, sueño-vigilia,  la menstruación en las mujeres…

La digestión y el peristaltismo también son ritmos del cuerpo y si no tenemos hábitos regulares de alimentación o sueño también se ven afectados. La glándula que se ocupa de la regulación de los ritmos en el cuerpo es la glándula pineal o epífisis.

La epífisis necesita de los ritmos de luz-oscuridad para su correcto funcionamiento (este tema ya lo trataremos en profundidad en otro artículo).

Todos hemos experimentado cambios en la forma de ir al baño cuando salimos de viaje y cambiamos nuestros hábitos, esto nos da una idea de la importancia de tener una alimentación regular en cuanto a ritmos se refiere.

Lo ideal es comer de tres a cinco veces al día y mejor en horarios regulares, el cuerpo si no mantiene un horario siempre tratará de acumular más por si le fuera a faltar, es un mecanismo de supervivencia.

Ejercicio

Desde las instituciones medicas al profesor de yoga, pasando por el osteópata y el fisioterapeuta… todos nos recomiendan hacer ejercicio. De sobra es conocida su importancia para la salud en general, la fijación del calcio, el buen desarrollo  en el crecimiento etc.

Pero algo menos la relación que tiene con nuestra salud intestinal.

El ejercicio produce bombeo aumentando y facilitando el movimiento peristáltico y correcto funcionamiento del intestino, además ayuda al drenaje de los líquidos y evitar el estancamiento. El cuerpo humano está formado aproximadamente por un 65% de agua en la edad adulta y sobre el 75% al nacer.

Si un río corre libre su agua se mantiene oxigenada y sana, pero si se estanca crecen demasiadas algas, pierde oxigeno y se pudre. Algo así nos ocurre a nosotros y la forma de evitarlo es mediante el ejercicio y una correcta alimentación, para evitar el excesivo crecimiento de hongos y bacterias perjudiciales y una buena oxigenación celular.

EL ejercicio debe estar adecuado a la edad y condición de cada uno. Andar 45 minutos continuos tres veces en semana no es suficiente para una persona de 30 años sana, pero si para una de 65+.

Existen algunos ejercicios concretos como la respiración de fuego de Kundalini yoga que producen un bombeo sobre los órganos internos y un drenaje de las mucosas aparte de un aumento del  flujo sanguíneo;  además de estimular el nervio vago, nervio que  tras atravesar el diafragma se divide el nervio vago izquierdo se distribuye por el estómago, mientras que el nervio vago derecho finaliza en el plexo solar desde donde da ramas para las vísceras abdominales (estómago, intestinos, riñones e hígado). muy importante para todo el funcionamiento digestivo.

Por prevención las mujeres embarazadas durante la menstruación y gente con hipertensión no deben practicarla.

Para realizar la respiración de Fuego hay que ser muy consciente del movimiento del abdomen y tener cuidado de inhalar y exhalar en partes iguales.  Al inhalar se toma aire por la nariz relajando el abdomen y al exhalar se contrae el abdomen con fuerza exhalando el aire por la nariz.  Este movimiento se practica al principio lentamente para dominar el movimiento del abdomen que será como un fuelle.  Una vez dominado el movimiento se debe incrementar la rapidez hasta alcanzar 2 o 3 respiraciones por segundo de un forma rítmica.  Cuando se llega a esa rapidez se debe trabajar en mantener el ritmo durante 1 minutos sin alteraciones.

Os dejo un video explicativo para que veáis como se realiza.

 

Alfonso Rosón Gómez.

Osteopatía, kinesiología y monitor de antiterapia.

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1 comentario

  1. cuando se hara el curso de antiterapia en Barcelona?????

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