El azúcar ¿Amigo o enemigo?

A la mayoría de la población le encanta el azúcar, y en general entendemos que el consumo que tenemos cada uno es totalmente normal. Cuando reviso la alimentación de los pacientes, la mayoría me dicen que no toman azúcar, algo que siempre me sorprende, pues me demuestra que somos totalmente inconscientes de cuánto comemos.

La Unión Europea consume aproximadamente el 12% del azúcar del mundo y es el principal exportador con alrededor de un 20% del total.

Durante los últimos 100 años, la media de consumo de azúcar en Occidente ha aumentado de 5 a 70 kg por persona al año.

Reflexionemos por un instante sobre este dato: un niño de 7 años ya ha consumido en su corta edad más cantidad de azúcar de la que han consumido sus abuelos en toda su vida. Paralelamente, la incidencia de enfermedades cardiovasculares, diabetes y patologías inflamatorias como las alergias, así como el cáncer, han aumentado en una proporción exagerada, así que quizás merezca la pena hacerse algunas preguntas sobre el azúcar.

 

¿es bueno el azúcar? ¿es el azúcar amigo o enemigo?

El azúcar actual, muy refinado y sintetizado mayormente a partir del maíz, sólo contiene sacarosa (casi en un 99 por ciento) y ningún otro nutriente. Para la metabolización de semejante torrente de sacarosa, nuestro organismo genera automáticamente una enorme secreción de insulina y algunas sustancias inflamatorias.

La insulina es una hormona del páncreas cuya misión es hacer que la glucosa penetre el la célula si ésta la necesita. Si la célula no lo necesita, el azúcar será inmediatamente transformada en grasas y almacenada en los tejidos grasos, lo que puede implicar problemas cardiovasculares, sobrepeso, etc.

Se ha demostrado que las personas que presentan niveles muy elevados de azúcar en sangre tienen mayor tendencia a sufrir infartos y enfermedades inflamatorias y degenerativas como la endometriosis, la artritis, el cáncer y la diabetes.

Si tomamos azúcar constantemente de forma regular, algo para lo que no está preparado el cuerpo, forzamos a que el páncreas trabaje constantemente, pudiéndose agotar y por tanto que aparezca una diabetes tipo II, que es otra patología que está en aumento e incluso empezando a aparecer en personas jóvenes.

Por otra parte, el azúcar es el alimento preferido del hongo Candida albicans. Las candidiasis intestinales se han convertido en un mal generalizado de nuestra sociedad y junto con la enfermedades intestinales que producen (flatulencias, alternado de estreñimiento y diarrea, pérdida de concentración y memoria, problemas de sistema inmune, picores vaginales y falta de flujo, etc.), son responsables de deficiencias en el sistema inmune ante las infecciones y las enfermedades degenerativas.

Estudios recientes también han demostrado el efecto terapéutico de la reducción de azúcares refinados en el comportamiento de los niños hiperactivos, TDH o con autismo, ya que  es un tóxico para el Sistema Nervioso.

El azúcar tiene una particularidad, y es que no genera saciedad, por lo que aunque hayamos comido, siempre puede caber más, como con el postre después de comer.

La fruta, en cambio, sí que sacia, pero es la fibra, por lo que si los licuamos o extraemos la fructosa para endulzar un postre, no saciará, de forma que lo único que pedirá el cuerpo es más y más fructosa. Esto, unido al pico insulínico y la consecuente resistencia a la insulina, hace que cada vez queramos más y más azúcar, y la costumbre hace que no lo notemos ni veamos ninguna diferencia.

 

¿qué es una cantidad razonable de azúcar? 

Parafraseando a Paracelso: “no existen tóxicos sino dosis”.

Por supuesto que algo de dulce ocasional no causa problemas, hasta unos 5 Kg al año, como se ha hecho siempre.

Por otro lado habría que tener en cuenta que la flora intestinal de occidente no es la correcta, se ha estropeado con el tipo de alimentación, aditivos, contaminación y estilo de vida, por lo que quizás habría que reformular la pregunta:

¿son 5kg de azúcar hoy en día demasiado para nosotros?

Quizás el problema más importante es que no tenemos ni idea de cuánto azúcar comemos.

Cada sobre de azúcar en una cafetería contiene unos 10 gr. de azúcar, que si los añadimos a una media de 3 cafés al día, acumulamos cerca de 1Kg de azúcar al mes, esto significa unos 12Kg de azúcar sólo en el café del día a día.

A esto hay que añadirle el azúcar que se le pone a todos los alimentos empaquetados y precocinados que la mayoría comemos de forma regular (incluso en los restaurantes sin saberlo).

Si a esto le añadimos las bebidas carbonatadas, la chucherías, los bollos, los cereales de la mañana, el alcohol y los postres, la suma es desbordante.

Es muy habitual oír que la cocacola zero no lleva azúcar, que los chicles sin azúcar, las bebidas isotónicas o los productos light son sanos, defendiendo una extraña teoría sobre calorías y edulcorantes buenos. Y lo dicen súper convencidos.

Dulce es dulce, ya sea miel, xylitol, stevia, aspartamo o azúcar. Cuando hay problemas por sobreabuso, la única solución es la eliminación total durante una temporada para luego poder subir a 4kg al año… es muy difícil dejar de fumar fumando 2 cigarrillos al día.

“Pero el azúcar es sano, es bueno para mi cerebro, soy deportista”… cada uno tiene su frase que le ayuda a sobrellevarlo y le da sentido a su forma de vida. Tenemos un montón de ideas, muy apoyadas por la publicidad, que nos ayudan a mantener la ingesta que deseamos.

Gracias a la pirámide alimenticia, lejos de reducir su consumo, cada vez tomamos más azucares, ya sea directa o indirectamente, pues hay muchísimos alimentos que lo contienen, como el pan, la leche, las salsas… hay que entender que los hidratos de carbono y los azúcares refinados tienen los mismos efectos sobre nuestro organismo. Consumir alimentos como el pan, pasta o arroz blancos, las patatas, etc. (en realidad son ensamblajes de sacarosa que provocan los mismos efectos secundarios) conlleva idénticos efectos que tomar azúcar refinado cuando se está mal.

 

¿son todos los azúcares iguales?

“Pero si la fructosa es natural”

Todo el mundo dice y habla de qué azúcares son buenos, pero las comparativas entre culturas comedoras de azúcar y las que no son sorprendentes.

Durante años hemos estado convencidos de los beneficios del azúcar y parece que quizás no sea lo que pensábamos. Y es que al igual que muchos otros alimentos, el azúcar, además, ha cambiado. Del azúcar de caña original rico en oligoelementos y vitamina hemos pasado al azúcar refinado mediante procesos químicos a base de anhídridos sulfúricos, ácidos fosfóricos….

Dicho proceso de refinado hace el que el azúcar actual sólo contenga sacarosa (casi en un 99 por ciento) y ningún otro nutriente. Para la metabolización de semejante torrente de sacarosa, nuestro organismo además de producir automáticamente insulina, tiene que “recolectar” minerales y vitaminas de otras partes del cuerpo para poder procesarla. Éste es uno de los motivos de la creciente aparición de osteoporosis.

Como alternativa, mucha gente que quiere adelgazar o comer sano buscan otro tipo de edulcorantes, y acuden a los productos “light”, “zero”. Hay que tener cuidado con en el consumo de edulcorantes alternativo como la sacarina y el aspartamo, pues algunos son derivados del petróleo y se comportan como un auténtico veneno tóxico para las células nerviosas.

Muchos productos bio o ecológicos lo esconden bajo la etiqueta “sin azúcar añadida”, añadiendo zumo concentrado de manzana (porque la fructosa es natural), resultando una cantidad de fructosa enorme.

Un ejemplo excelente de alternativa errónea de edulcorante “natural” es la stevia, planta cuyas hojas son hasta 30 veces más dulces que el azúcar. La stevia tomada de forma ocasional con la hoja entera no es problema, pero entonces se coge y procesam para venderla y hacerla más cómoda, dejándola en los típicos envases de polvos o líquido. De esta forma le hemos quitado lo bueno, la sustancia que ayuda a digerirla, y nos encontramos ante un dulce 30 veces más potente que el azúcar (para lo bueno y para lo malo), y “como es natural” la añadimos constantemente a todo, aumentando sin saber cómo ha pasado los efectos nocivos del azúcar.

Puestos a endulzar, efectivamente hay unos azúcares mejores que otros, por ejemplo, los que contienen los siguiente alimentos:

  • Fruta fresca, el azúcar natural por excelencia. También se pueden preparar compotas y deliciosas mermeladas. Para aquellas personas que no acepten los alimentos crudos, es una alternativa para que puedan comer fruta. Eso sí, al no contener azúcar añadido y cocerse a baja temperatura, estas mermeladas no se conservan demasiado tiempo. Por ello conviene congelarlas en pequeñas porciones si no vamos a consumirla enseguida.
  • Verduras: se pueden incluir zanahorias, calabaza o boniatos en los pasteles, dan un gusto dulce y no son nocivos.
  • Miel: Siempre que no haya sufrido tratamientos químicos. Además, este sano alimento es una rica fuente de calcio.
  • Sirope de ágave. El 90 por ciento de los glúcidos de este extracto son fructosas fáciles de asimilar. Se trata de un edulcorante bien tolerado por los diabéticos.
  • Azúcar de caña. Cuidado porque el azúcar de caña, tanto “rubio” como “moreno”, esta muy lejos de ser un producto integral o natural. De hecho, ambos han sufrido unos cuantos procesos químicos. Así que es importante asegurarse del tipo de azúcar de caña que vayamos a consumir. Los azúcares integrales de mayor calidad son el azúcar mascabado (extraído de la caña y sin refinar) y el azúcar panela (procede de la evaporación de los jugos de la caña).

 

Resumiendo, podríamos decir que el azúcar:

  • debilita nuestro sistema inmunológico,
  • causa inflamación
  • produce picos en nuestros niveles de insulina
  • es altamente adictiva
  • engorda
  • promueve los accidentes y enfermedades cardiovasculares
  • es responsable directamente del aumento del colesterol malo LDL
  • está presente en la mayoría de las enfermedades actuales más abundantes
  • estropea la flora intestinal
  • es un tóxico para el Sistema Nervioso, como se ha demostrado ampliamente su relacion directa con niños con hiperactividad, TDH y autismo, y cómo éstos mejoran eliminando su ingesta.

 

Es necesario revisar nuestra alimentación a muchos niveles, debiéndola adecuar a nuestras necesidades personales según sea nuestra actividad, edad, género y condiciones y características individuales.

 

Javier Velasco

Fisioterapeuta y profesor del equipo de Antiterapia

Compartir Artículo En

1 comentario

  1. Cuantas cosas se aprenden con vosotros, gracias

    Enviar Respuesta

Trackbacks/Pingbacks

  1. Tratamiento de la Candidiasis - Blog Kinesiología & Antiterapia - […] aumento del consumo de azúcar (tema que se desarrolla en este artículo) […]

Enviar un Comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Connect with Facebook

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>