La kinesiología, una herramienta para comunicarse con el cuerpo.

La primera vez que se observa la respuesta del cuerpo con un test de kinesiología es una experiencia difícil de olvidar. Es extraño comprobar cómo el cuerpo responde ante una pregunta o reacciona ante un estímulo. Difícil de comprender pero absolutamente real.

Es una comunicación rudimentaria pero muy efectiva. Se realiza una pregunta al cuerpo y se observa si éste cambia su estado, el tono en alguna de sus partes, o sencillamente cambia la forma de moverse.

  • Si no hay cambio indica que la pregunta no le genera ninguna tensión, está cómodo sin perder su equilibrio, no hay gasto en procesarla.
  • Si se observa algún cambio en su tono, equilibrio o movimiento, la pregunta genera una cierta tensión y por lo tanto un cierto gasto cada vez que el cuerpo recibe ese estímulo o pregunta.

Una forma sencilla de comunicación que se podría resumir en su protocolo más básico: un estímulo como pregunta y un SI/NO como respuesta.

Cuando la respuesta es una tensión (un “no”), se puede entender que hay gasto o incapacidad de repuesta por parte del cuerpo.

Este es el primer paso: saber de los problemas que tiene el cuerpo ante ciertos estímulos. El siguiente paso, consiste en buscar cómo reducir o evitar que el cuerpo tenga ese gasto, es el principio de toda terapia, lo que buscan todos los profesionales dedicados a mejorar, reparar o recuperar algunas de las acciones del cuerpo.

Una sencilla comunicación que se resume en:

  1. buscar una tensión o incapacidad del cuerpo para realizar un movimiento, tomar un determinado alimento o ponerse en una situación conflictiva.
  2. para después buscar cómo aliviar esa tensión, mejorar el movimiento o encontrar una solución en la mejora de esa situación emocional.

Durante los últimos 50 años esta comunicación se ha ido elaborando y enriqueciendo por cientos de profesionales de todas las especialidades: terapeutas manuales, dietistas, coach, acupuntores,  entrenadores, rehabilitadores, profesores, etc. Cada uno ha desarrollado su propio lenguaje adaptándolo a su especialidad, observando la tensión provocada por cierto tipo de estímulos para luego aplicar sus técnicas, y así mejorar las respuestas y optimizar el cuerpo.

Una forma de entender la salud es quitar tensiones o gastos para mejorar la capacidad de recibir, procesar o responder del cuerpo. Una práctica interesante para ayudar al cuerpo a mejorar sus funciones o recuperar parte de ellas.

 

Cuanto menor gasto en procesar un estímulo, mejor capacidad de respuesta del cuerpo. 

 

Con el objetivo de buscar tensiones y mejorarlas, los terapeutas físicos han podido usar los test para comprobar el estado de un músculo, observar su tono o falta de tono. Los dietistas han desarrollado un lenguaje consistente en dar al cuerpo estímulos de comidas, suplementos o drenajes y observar como responde el cuerpo ante ellos. Los terapeutas emocionales han buscado las situaciones en las que la persona tiene tensión, sencillamente con ponerles en situación y observar esta respuesta.

Este proceso se podría entender como una comunicación “general”, sirve para comprobar cómo afectan los estímulos.

Si se analiza el proceso de cualquier tipo de comunicación: desde que se recibe una información hasta que se emite una respuesta, se puede encontrar la tensión en:

  • la recepción de la información
  • en su procesado
  • o en la respuesta o movimiento que realiza el cuerpo

 

Una respuesta cuyo resultado es tensión, puede estar en cualquier parte de este proceso. 

 

Al analizar las incapacidades de aprendizaje en un niño podríamos encontrar que tiene tensión en alguna parte del proceso entre recibir una información y emitir una respuesta. Esta tensión  produce un gasto que evita que el proceso se realice de forma óptima, y va a depender de una distorsión en: recibir – procesar – emitir una respuesta o almacenar un aprendizaje correctamente.

Si un niño no recibe correctamente una información visual, su compresión será deficitaria. Puede no procesarla bien, debido a una tensión digestiva. O puede ser incapaz de realizar lo que se le está proponiendo debido a una imposibilidad mecánica. La información que recibe puede estar distorsionada en cualquiera de estos procesos.

Buscar en qué fase trabajar “particularmente” sería una forma concreta de localizar y restablecer una mejor respuesta por parte de su cuerpo.

RECIBIR – PROCESAR – EMITIR RESPUESTA.

Cada uno de estos tres procesos definen diferentes tipos de trabajo: educadores – terapeutas – rehabilitadores o entrenadores

La elaboración de lenguajes en cada uno de estos procesos (recibir, procesar y emitir una respuesta) ha llevado a diferentes formas de trabajo con los test:

  • En un principio se pueden chequear todos los estímulos que recibe el cuerpo, trabajo que realizan los profesores, coach, dietistas, etc. Como he descrito antes, este tipo de trabajo consiste en saber qué tipo de estímulos generan tensión.
  • También se puede utilizar la comunicación para buscar las incapacidades y tensiones crónicas que tiene el cuerpo y generan un gasto constante al sistema como son: las cicatrices, esguinces recidivantes, problemas de boca, adaptaciones a traumatismos, etc., labor que realizan los terapeutas.
  • Además nos encontramos con la posibilidad de buscar el gasto que conlleva realizar un movimiento o la incapacidad de movimiento, datos imprescindibles para el entrenador personal, o el rehabilitador.

Por lo tanto, las posibilidades de una comunicación básica se pueden aplicar a diferentes formas de trabajar con el cuerpo, bien sea:

  • en la recepción de la información
  • en cómo se procesa
  • o en la respuesta que tiene la persona.

En todas ellas se busca el gasto que le requiere al sistema.

Esta forma de comunicación consiste en una simple búsqueda de tensión, con la que trataremos de encontrar soluciones para que el cuerpo gaste lo mínimo en sus respuestas. Cuando se hace de manera “GENERAL” se busca una comunicación que afecta a todo el sistema. Una forma de comunicación que requiere de poca especialización técnica y que todo el mundo puede realizar por su sencillez. El resultado es un trabajo general, aunque poco concreto, es poco elaborado e inespecífico, pero muestra muchas informaciones a la vez, por lo que es útil para una comprensión del estado general del cuerpo.

Si refinamos el lenguaje y hacemos preguntas específicas, movimientos precisos o situaciones concretas en cada una de las especialidades de trabajo, nos encontramos con una comunicación que se realiza de una manera “PARTICULAR”, es decir, que afecta a una estructura o componente específico, una forma de comunicación que el técnico sabrá dirigir según su especialidad. Cuánto más concreta, más profunda. Se requiere del conocimiento de la estructura y de sus componentes. Conocer en profundidad la estructura de un tobillo mejora las preguntas para tratar un esguince recidivante.

Otra forma de actuar es trabajando sobre los propios sistemas que utiliza el cuerpo para regularse: el sistema de propiocepción, el sistema de integración o el sistema vestibular. Esta es una forma de comunicación “GLOBAL”. Con esta forma de trabajo se quita mucha tensión en todo lo que tenga que ver con ese sistema, por lo que se  producen grandes cambios en todo el cuerpo. Es menos específica y requiere de conocimientos de cada uno de estos sistemas. Los lenguajes son muy especializados y el profesional tiene que conocerlos en profundidad.

Como vemos, las posibilidades de establecer una comunicación partiendo de una simple respuesta de tensión puede servir para desarrollar lenguajes que sirvan a cada uno de los profesionales que se dedique a mejorar tanto la capacidad de recepción de estímulos, como procesarlos, o mejorar sus respuestas. Descubrir la comunicación les puede llevar a diferentes objetivos dependiendo de la capacitación y especialización de la persona que las realice.

La Kinesiología es una ciencia que está en constante desarrollo. Los test se utilizan por cada persona de forma diferente con distintos objetivos y profundidad de trabajo, dependiendo de “los conocimientos de los diferentes lenguajes” que tenga, ayudando de muchas maneras a mejorar al ser humano.

Una comunicación no verbal en un trabajo con niños, para mejorar su capacidad de recibir la información, puede ser decisiva en su desarrollo. Labor del educador o coach. Un trabajo terapéutico donde las tensiones importantes no se recuerdan o no se tienen en cuenta como es el caso de las cicatrices puede ser vital. Un trabajo en la recuperación o mejora de un movimiento, se puede ampliar cuando se saben los componentes de esa incapacidad. Hay que saber que muchos de ellos están en otras partes del cuerpo y puede que no sean evidentes a simple vista. Tres tipos de trabajo con protocolos diferentes.

La comunicación no verbal que ofrecen los test de kinesiología son una ayuda importante para muchos profesionales. Los test son herramientas muy valiosas en manos de cualquier especialista que sepa utilizarlos, tanto para valorar las zonas de tensión como para buscar, con sus propios métodos, la forma de mejorar las respuestas del cuerpo.

 

Jose Luis Godoy Muelas

www.antiterapia.com

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