Cada persona es diferente, y por lo tanto necesita una nutrición diferente.

Dependiendo de la actividad física y mental, metabolismo, complexión, zona en la que viva, época del año, etc. se requiere una alimentación distinta, no sólo en la cantidad de calorías, sino en el tipo de alimentos, forma de cocinado y mezcla.

Cada día aparecen nuevas dietas “maravillosas” y “definitivas”, que sirven para un grupo de personas con unas condiciones específicas, pero cada individuo tiene características y circunstancias determinadas que pueden marcar la diferencia.

Lo que fue bueno en un momento de la vida no tiene por qué serlo en otro.

Gracias al chequeo es posible personalizar la dieta a cada persona, permitiendo además que aprenda sus necesidades según sus circunstancias siempre cambiantes.