En el deporte se busca sacar el máximo rendimiento corporal con el mínimo esfuerzo, y para ello se requiere que cada elemento por separado dé el máximo de si mismo.

Todos entendemos que hay que poner el coche a punto antes de una carrera, pero se nos suele olvidar que el cuerpo humano también se puede poner a punto, mejorando la biodinámica y afinando la capacidad propioceptiva de manera que se pueda sacar el máximo rendimiento a la máquina.

Gracias a la capacidad de implementar el chequeo de forma dinámica se puede valorar paso por paso las fases del movimiento particular de cada deportista.